La estructura económica de la comunidad presenta grandes desigualdades entre los municipios, dependiendo del grado de desarrollo, del sector económico predominante y del porcentaje de población activa. Durante el último medio siglo se ha producido un descenso en las actividades agrícolas por lo que la población rural ha ido descendiendo. Hoy la mayor parte de la población es urbana (alrededor de un 90%).

Hasta hace poco el desarrollo económico de la Comunidad se centraba en Madrid, adquiriendo gran importancia el sector financiero e institucional, y en su Área Metropolitana, donde se instalaban las industrias.
La economía de la Comunidad se ha especializado en los mercados financieros, en los servicios y en las industrias de nueva tecnología. La base productiva se apoya en la pequeña y mediana empresa (PYME).

Durante los últimos años el Gobierno de la Comunidad ha promovido un mayor equilibrio regional, fomentando un desarrollo económico más armónico, promocionando los productos agrícolas, y las industrias autóctonas. Todo ello ha precisado una colaboración estrecha entre las instituciones (estatales, autónomas y municipales) y los empresarios y sindicatos.

La economía esta dividida en tres sectores:

Sector primario: Personas que trabajan para obtener los productos que nos ofrece la naturaleza, agricultores, ganaderos, pescadores, mineros, madereros. 

Sector secundario: Personas que se dedican a la transformación de los productos que se obtienen de la naturaleza en talleres o fábricas. 

Sector terciario o servicios: Personas que trabajan en la distribución de los productos y en hacer la vida más cómoda a los habitantes de un lugar.